Sí quieres dejarlo, puedes hacerlo

Estupendo. Ya has dado el primer paso y no va a ser el único. Dejarlo no es fácil, pero sí lo haces, te sentirás libre de esa adicción que está demostrado que es tan perjudicial es para tu salud.

Los efectos nocivos del tabaco pueden ser reversibles, puesto que los datos confirman que, al dejar de fumar, volverás a disfrutar de los olores y los sabores, tu piel envejecerá menos y mejor, por ejemplo. Y lo más importante, las posibilidades de sufrir alguna de las enfermedades asociadas a su consumo se reducen progresivamente (se calcula que la capacidad pulmonar alcanza su nivel óptimo tras cinco años, aunque va mejorando desde el primer momento en que apagas tu último cigarrillo).

 

Primeros pasos para dejarlo

En la página de la Asociación contra el Cáncer (AECC) se proponen muchos y buenos consejos, por lo que te recomiendo que la leas o acudas a las oficinas de las que disponen. Resumiendo:

Busca información sobre las diferentes opciones y elige el mejor momento para dejarlo. Es fundamental porque el porcentaje de fracaso depende de que tu situación mental y anímica sea la adecuada para afrontar el cambio.

Escribe una lista de razones para dejarlo y fija una fecha inamovible. No vuelvas a comprar tabaco, ni a pedirlo, ni a nada que se relacione con su consumo.

Pide ayuda a tus familiares, amigos, etc. para que te animen y te apoyen en los momentos más complicados.

Cambia tus rutinas, realiza actividades totalmente nuevas, interesante también empezar hacer ejercicios, con esto lo que vas a conseguir es superar el mono, que puedes sentir al eliminar la nicotina de tu vida.

Lo importante es estar dispuesto

El tratamiento de deshabituación tabáquica tiene dos partes que son complementarías y necesarias para alcanzar el objetivo. Una psicológica y otra farmacológica, siendo imprescindible la primera para no perder la batalla. Puedes combinar varias terapias, pues es fundamental la predisposición psicológica (querer dejarlo) junto al uso de determinados fármacos que imitan a la molécula de nicotina (bupropión, vareníclina) o contienen dosis controladas de nicotina (parches, pastillas, etc.).

En la AECC existen muchas opciones gratuitas para dejar de fumar que están controladas por expertos en la materia. En su página www.aecc.es puedes encontrar información útil y contrastada.

La farmacia te puede ayudar

El más indicado se basa en la sustitución gradual de la nicotina, facilitando un proceso progresivo de deshabituación y reduciendo el síndrome de abstinencia. Hay varias opciones que destacan:

Bupropión, es un anti depresivo que mitiga los síntomas de! síndrome de abstinencia y las ganas de fumar que debe ser pautado y controlado por el módico.

Vareníclina, es un fármaco diseñado especialmente para tratar el tabaquismo que actúa de dos maneras: reduce la intensidad del síndrome de abstinencia y bloquea los receptores nicotínicos cerebrales. Es eficaz si tienes una recaída porque, aunque intentes volver a fumar, no te producirá ningún placer y dejará de apetecerte.

Pastillas de nicotina, son comprimidos que contienen diferentes dosis de nicotina que llegan a nuestro organismo de una forma rápida y resultan fáciles de consumir. La duración del tratamiento es de unos seis meses.

Chicles de nicotina, que liberan rápidamente la nicotina como los cigarrillos y resultan muy eficaces sea cual sea el nivel de adicción. Existen varios sabores en ei mercado y el tratamiento dura unos seis meses.

Parches de nicotina, que se pegan en el cuerpo y liberan lentamente la nicotina que contienen reduciendo el deseo de fumar. Se usa uno al día con una dosis variable en función de la adicción del usuario. El tratamiento dura tres meses aproximadamente.

Todos tienen algún efecto secundario que no debe ser ignorado. Consulta a tu médico para que decida lo que conviene hacer en cada momento. No vuelvas a fumar porque te parezca que esos efectos son terribles y abandones el tratamiento. El bupropíón tiene como efecto la aparición de convulsiones, por lo que quienes son propensos a padecerlas o presentan ciertas patologías (insuficiencia renal o hepática, por ejemplo) deben ser analizados previamente.

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