El zumo de verduras como remedio contra las enfermedades

Para conseguir unos efectos beneficiosos para nuestra salud, uno de los grandes contribuyentes a esta causa es el zumo de verduras. Éste se puede usar en muchos casos en lugar de la medicina y hay muchas enfermedades que pueden ser tratadas con él.

El poder curativo de los zumos vegetales está demostrado por muchos médicos y especialistas en el tema ya que este tipo de líquido ayuda a limpiar el cuerpo de toxinas y contribuye a recuperarse rápidamente de las enfermedades.

En realidad los zumos de verduras juegan un papel muy importante en la desintoxicación de tu organismo. La razón de esto es que las verduras están crudas por lo que conservan todos sus nutrientes en grandes cantidades y ante una mínima subida de temperatura las pierden.

Además la medicina vegetal es absorbida por nuestro organismo en menos de 20 minutos, lo que explica su rápida acción. Cuanto más tomes zumos de verduras, más rápido serás capaz de combatir la enfermedad que deseas erradicar.

Si decides intentar realizar esta terapia saludable y comprobar los efectos beneficiosos que te proporcionará, entonces debes tener en cuenta que en un día tienes que tomar necesariamente al menos un litro y medio de zumo de verduras, aunque tampoco es bueno excederse.

Los ingredientes de los zumos vegetales son, por supuesto, los mismos vegetales en sí, pero cada uno tiene un efecto diferente en cada organismo. Las verduras más utilizadas en la medicina son variadas y algunas de las más destacadas son las que a continuación se ofrecen.

 

El zumo del pepino debido a su alto contenido en potasio es recomendado  para las personas con una presión arterial baja. Además de eso es perfecto para el verano, ya que hidrata y refresca.

El zumo de tomate es rico en minerales como el magnesio, hierro y calcio por lo que se recomienda como remedio contra los problemas con el metabolismo y las enfermedades intestinales. Ten en cuenta, sin embargo, que la ingestión de tomate aumenta drásticamente el apetito.

El zumo de zanahoria es una de los más nutritivos debido a su gran abundancia de nutrientes como las vitaminas A, C, D, E, K, minerales como el calcio, el hierro, el cobre y el beta caroteno. El zumo de zanahoria estimula el sistema inmunológico y se encarga del cuidado adecuado para el correcto funcionamiento  del sistema nervioso. Es recomendado para personas que sufren de problemas de corazón o riñón, y algunos científicos argumentan que actúa como una medida preventiva contra el cáncer. Sin embargo, no hay que comer carne durante el tratamiento con zumo de zanahoria, ya que perderá todos sus efectos.

El zumo de la lechuga, aunque suene extraño, es especialmente útil para el buen metabolismo y ayuda con la fatiga y las úlceras, además de estimular el crecimiento del cabello. Este zumo contiene una alta cantidad de magnesio, hierro y fósforo. Para conseguir su eficacia, solo debes utilizar las hojas exteriores de la lechuga.

El zumo de remolacha, aunque beneficioso para tu salud, tienes que saber que debes tener mucho cuidado con este medicamento vegetal porque en cantidades excesivas puede causar mareos y náuseas, por eso en la mayoría de los casos, al principio debes mezclar este zumo con zumo de zanahoria. Poco a poco puedes ir aumentando la cantidad de remolacha de forma gradual. Se recomienda el zumo de remolacha para limpiar y fortalecer el cuerpo después de una enfermedad.

Por último el zumo de rábano ayuda a solucionar la bronquitis, la tos, las hemorroides o los problemas con la bilis. Además, también limpia las toxinas y es bueno para los huesos.

Los zumos vegetales se pueden usar como un medicamento para tratar una enfermedad en particular y sólo pueden acelerar la recuperación rápida del cuerpo.

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