El cuidado de la boca y dientes

Nuestros dientes deben de mantenerse blancos y fuertes para aguantar todo lo que tienen que aguantar durante el día, ya que si no fuera por ellos no podríamos rasgar y masticar alimentos que tenemos que consumir. Unos dientes pobres o mal cuidados traerán muchos problemas al responsable, ya que incluso puede afectar a nervios internos y provocar fuertes dolores. Para eso hay que tener un cuidado especial con ellos y mantenerlos sanos.

Lo primero es tener el hábito de lavarse los dientes todos los días, y cuando digo todos, son todos. Al menos dos veces al día es lo recomendable, y lavarlos bien, no simplemente pasar el cepillo. Hay dentistas que pueden aconsejar incluso el pasar 10 minutos cepillandonos los dientes para asegurarnos de un buen lavado. Tal vez las prisas, el estrés o el trasnochar nos puede hacer olvidarnos de lavarnos los dientes cuando debamos, por lo que hay que ser bien cuidadosos en ese sentido. No pasa nada si un día en vez de dos veces te lo laves una, pero hay que procurar que al menos sea una vez en el día en casos extremos.

Las encías son una parte importante en el bienestar de nuestros dientes y nuestra boca. Al igual que hay que tener los dientes blancos y cuidados, hay que tener la encía bien fuerte, ya que puede ser un medio por el que puedan entrar muchas bacterias que ataquen a nuestros dientes. Si sentimos sensibilidad al frío o la aparición de sangre o bultos de flemones cuando nos lo lavamos, es mala señal, y lo mejor es pasarle un buen enjuague bucal o un hilo dental para así tratar de limpiar toda la placa posible que se haya asentado en nuestras encías.

Dientes y encías, un dúo que hay que saber cuidar a diario para poder tener una dentadura sana y limpia.

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