Cómo tratar el alcoholismo

Combatiendo el alcohol

No se puede hablar de un tratamiento único para el alcoholismo, ya que hay varios enfoques o posibilidades que pueden funcionar en distintas personas, según sean sus características de personalidad, su historia con el problema y su situación familiar, social y laboral. Las etapas por las que debe pasar quien se recupera del alcoholismo siguen en líneas generales la siguiente secuencia:

Etapa de desintoxicación: quienes están bebiendo en forma continuada y han desarrollado una dependencia física y psicológica al alcohol es probable que presenten al dejar de beber el denominado síndrome de abstinencia. Este cuadro es la respuesta inicial del organismo a la falta de alcohol. Puede tener distintas maneras de presentarse, desde leves temblores hasta cuadros de gravedad como el delirium tremens, que requieren atención especializada.

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Esto quiere decir que hay quienes pueden inicialmente dejar de beber contando con un apoyo emocional, y no necesitan atención médica más que para evaluar los posibles efectos del alcohol sobre el organismo, mientras que otras personas deben ser internadas para recibir la medicación adecuada que permita su correcta atención durante la superación del síndrome de abstinencia.

Tratamiento físico: es aconsejable que quienes están dejando de beber sean evaluados clínicamente para detectar y tratar, en caso de ser necesario, los problemas físicos que pueden derivar del uso prolongado de alcohol. Entre los más comunes se observan trastornos o enfermedades del aparato digestivo, especialmente hígado, estómago y páncreas, y problemas de los nervios de las extremidades. Pero recordemos que, por la forma en que el alcohol se distribuye en el organismo, puede ser afectado prácticamente cualquier órgano del mismo.

Cambio a largo plazo: la recuperación del alcoholismo puede dividirse en dos fases: dejar de beber y aprender a vivir sin alcohol. Este segundo punto es la clave para mantener la sobriedad a largo plazo. A lo largo de su enfermedad, el alcohólico fue perdiendo buena parte de su apoyo social y familiar y, en lo personal, aprendió a actuar en base al alcohol. Esta falta de autonomía y red social hace necesario un apoyo que permita reaprender a enfrentar las distintas situaciones de la vida sin la muleta del alcohol. En este sentido los grupos de alcohólicos que comparten un programa de recuperación brindan el apoyo y los conocimientos necesarios para una recuperación a largo plazo.

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